Nos hemos plantado en el mes de febrero casi sin darnos cuenta.
Contamos los días que nos faltan para salir hacia Noruega, por entrenamientos pendientes hasta esa fecha.
Doce entrenamientos son los que nos quedan en tierra y unos diez en nieve antes del inicio de la Finnmarkslopet 2012.
Cercanos a los 2.000 kilómetros en estos momentos y, sin sensación de haber tenido invierno, empezamos a sentir que la temporada se nos está haciendo larga.
No tuvimos otoño, ni hemos tenido invierno, ni ola de frio. Nos da la impresión que nos quedan pocos años de practicar este deporte en estas latitudes.
Los perros se están aburriendo. Empiezan los entrenamientos muy fuertes hasta el kilómetro octavo aproximadamente, se instalan en un ritmo cansino durante los diez-doce siguientes y los diez últimos kilómetros vuelven a subir la media con un ritmo mucho más alegre. Está claro que saben que vuelven al kennel. No les exigimos nada. Es comprensible su comportamiento y se lo permitimos.
La verdad es que los perros están muy fuertes. Estamos en medias de 16 km/h, aún con estás “perrerías”, y sabemos que lo darán todo allá arriba.
Vamos a nuestra tercera participación consecutiva en la de 500 kilómetros, con más respeto que en las anteriores.
El primer año no sabíamos dónde pasábamos, así de claro y crudo.
En el segundo, tuvimos problemas con nuestros perros los días previos, llegando a pensar que peligraba nuestra participación. Nos distrajimos de más con estos imprevistos y casi no nos dio tiempo a centrarnos en la carrera. Nos llego de sopetón (el día anterior a la salida aún estábamos probando perros) y cometimos errores graves en carrera, por no tener pensadas/planificadas alternativas en los momentos difíciles que surgen, que siempre surgen.
Es muy importante la experiencia y esperamos, en esta nueva participación, hacer las cosas un poco mejor.
No es fácil acabar una prueba de estas características. Ya hemos comentado otras veces que mucho depende de nuestro entrenamiento, pero también de las condiciones en que nos encontremos la trazada.
Entrenamos en tierra, luego necesitamos buenas pistas en carrera.
El frio en si, aún teniéndole mucho respeto, le tenemos un poco menos que a unas malas condiciones de la pista.
El día 24 de febrero partiremos hacia Noruega. Esta edición me acompañará Nacho Ruiz , junto a los doce perros entrenados durante la temporada, en el viaje de subida.
El día 4 de marzo volará hasta Alta José Manuel Oros, para unirse a nosotros hasta la vuelta a casa.
El 10 de marzo tenemos la gran cita, en el centro de Alta.
Os tendremos muy bien informados en este blog y en el facebook, tanto del viaje, de los entrenamientos, como de la carrera.
Es lo menos que podemos hacer por todos vosotros, que nos acompañáis desde casa.